miércoles, 25 de noviembre de 2009

Rumsiki y Michel Jackson


Gracie es una joven y guapa voluntaria americana de Oregon y que hará un mes se encontró tirado en la calle medio muerto a Rumsiki, lo había atropellado primero un autobús que dejó con el tobillo derecho triturado y cojo para siempre y luego le pasó por encima un coche que le rompió y dejó inútil para siempre el codo y hombro derecho. Nadie le atendía, sabían que era uno de los parias de la calle, sin dinero ni familia, de los que todos los días mueren por desnutrición, atropellados o en peleas callejeras. El que pasara por allí alguien con los huevos que tiene Gracie como para cargarlo al brazo, parar un taxi, pelearse con el taxista que no quería que se le manchara el taxi de sangre, disputara el sobreprecio que quería cobrarle, lo llevara al hospital, luego a Prem Dam con las Hnas. de la Caridad, etc., en fin, le salvó el pellejo al chaval. Según quien quiera interpretar este caso ha tenido mucha suerte o Dios le ha ayudado o no se, ambas cosas.

Rumsiki es musulmán dice tener 20 años aunque no aparenta mas de 15 y había abandonado la cercana, miserable y rural Bangladesh para venir a Calcuta ya que con tanta gente que hay por aquí siempre podría arañar de aquí y allá algo de comida para ir tirando. Dormía y vivía en la calle y se las apañaba para sobrevivir.
A Rumsiki lo conozco desde que llego a Prem Dam, es tímido, huidizo y poco dado a las bromas del resto de internos y de voluntarios y tiende a aislarse. Me sonreía cuando me veía y le decía algo, no sabía su historia. Gracie me contaba que a raíz del accidente tiene, por llamarlo de alguna forma, un bloqueo emocional y esta medio en trance, se une a esto que habla un dialecto de Bangladesh y le es costoso hablar en Bengali o Indi, no tiene a nadie. Vamos, uno de los desheredados de la vida.

Esta mañana cuando en Prem Dam iba con mi kit de barbería afeitar y cortar el pelo de cejas y orejas (es increible el pelo que tienen en las orejas estos indios) a los presumidos de mi clientes, me venia a buscar Gracie para pedirme que le acompañara a llevar a Rumsiki a hacer unas pruebas a un clínica. No suele responder a instrucciones de mujeres por la educación machista que hay por aquí y una figura masculina le inspira, según Gracie, respeto por la falta de figura paterna y bueno, allá que nos hemos ido los tres.

Rumsiki primero desconfiaba de donde íbamos y he tenido que sacarlo medio a la fuerza para llevarlo a una clínica mas que cutre que para dar un toque mas sórdido tenía en la sala de espera una inmensa foto de Silveter Stallone de boxeador en una de las muchas entregas de Rocky. Rumsiki iba todo serio en el taxi sin querer responder a lo que Gracie le decía (ella habla un poco de Bengali), sólo hacia un poco de caso cuando se lo preguntaba yo en la traducción que me hacia, vamos hablábamos con un muro que devolvía miradas de desconfianza (y eso que ella le había salvado la vida) y gestos de miedo y con esa mirada que algunos nos decican que parecen decir "con lo de puta madre que se vive en tu país, que coño haces tu aquí?". Para dar mas ambiente a la experiencia al poco de empezar el electrocardiográma le dice algo el enfermero que no entendemos y de repente se quita los diodos (con lo que me había costado convencerlo para que se tumbara en la camilla y se pusiera lo roñosos diodos) e intenta salir corriendo. El enfermero le había querido gastar una broma y le había dicho que se prepara que le iban a amputar la pierna.

Hemos estado allí unas cinco horas, de sala en sala, lo hemos llevado a que comiera algo y seguía estando muy cerrado pero el caso es que cuando me miraba parecía que quería decirme algo y no sabía como. A última hora en la sala de espera, después de haber intentado de mil formas romper este bloqueo que tenímos con Rumsiki y ya dándolo por imposible, estaba hablando de música con Gracie y como un poco payaso soy me pongo en la cabeza esa braga gay que llevo en la mochila, las gafas de sol y empiezo a tararear "Thiller" de Michel Jackson y a mover la mano como los raperos americanos y ahí conseguimos llegar al alma de Rumsiki arrancándole una sonrisa impresionante.

Las fotos en el taxi de vuelta de Gracie, un servidor y Rumsiki con mi braga en la cabeza, mis gafas de sol puestas, una sonrisa de oreja a oreja e imitando a Michel Jackson no tienen desperdicio.

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