viernes, 18 de diciembre de 2009

Y colorin colorado......




Este cuento se ha acabado, algo más de dos meses de voluntariado en Calcuta y ya ando buscando otros proyectos. Uno ya ha llegado a Valencia y se ha reencontrado con el jamón, la paella, el pulpo y el vino tinto lo que dicho sin ánimo de ofender es como algo sagrado. Son esas pequeñas cosas que parecen sin importancia cuando las tenemos aquí pero que allí, junto a algunas que otras personas, se echan de menos. Aún cuando cruzo la calle miro hacia el lado derecho en vez del izquierdo, digo "I´m sorry" en vez de "perdón" y en el bar "Can I have the bill, please" y no "La cuenta por favor", voy al baño con mis pañuelos de papel pensando que en los baños indios te limpias con agua y con al mano izquierda (mejor no tocar la mano izquierda de los indios) y me extraño de no ver tanta gente, que está no duerma por la calle y que las calles sean tan silenciosas. A todo te acostumbras pero aún estoy como algo desubicado y total he estado fuera algo mas de dos meses.

Lo peor es lo que echo de menos a los pacientes de Prem Dam y Daya Dan que en todo este tiempo he cuidado, lavado, acompañado, alimentado y escuchado y a los voluntarios, se te mete en el alma toda esta gente y me gustaría el poder teletransportarme y estar allí con ellos dos meses más. Y también el tiempo de relax que viviamos al acabar el trabajo por Sudder Street, las cervezas en la terraza del hotel Lindsay con su vista a Kolkata, la "taberna vasca", el tirupati, el jojos, el resturante Sij, la estación de Howrah, los slums, el Hotel Galaxy, el mercado de las flores.....
Cuanto mas lo pienso mas me alegro de haber vivido esta experiencia y creo que mucha gente debería ir a vivir experiencias como estas o similares. Hay un antes y un después.

He empezado a volver a ver a amigos, a los que habéis leído las jilipolleces de este blog, me ha habéis enviado mensajes de cariño y apoyo y habéis hecho que no me sienta lejos y solo y de verdad que os lo agradezco, me ha ayudado mucho el leer vuestros correos y mensajes.

Y ahora a ver hacia donde vamos. Que ganas de subir más "montañas" no me faltan.

Keep in touch

martes, 8 de diciembre de 2009

Lástima que terminó el festival de hoy.....


Habrá quien se acuerde de esa canción que cantaban cuando se acababan unos dibujos animados de hace algunos años (Laaassssstiiiiiiimmaaaaaaaa queeeeeee terrrrmiiiinooooooooo ellll festivaaaaalllll de hoyyyyyyy, prontooooo volveremossss con mas diveeersionnnn) ¿os acordáis algunos?. Esa canción me cantaba esta mañana camino de a Mother's house mientras amanecia. Llegó el momento de las despedidas y que poco me gustan, prefiero no hacer mucho ruido. Después de mas de dos meses desde que salí de casa llego el momento de dar por acabada la experiencia. Hoy me he despedido en Mother's house. Abrazos de voluntarios con alguna que otra lágrima, también de mis clientes de la barbería/discotéca, workers y sisters de Prem Dam, los niños de Daya Dan, en fin....esto de despedirse es una mierda. Volviendo hacía el hotel he tenido que sentarme en medio de la calle y llorar un rato que si no reventaba.

Mañana estaré por Calcuta haciendo el tonto, hace un momento le escribía a una amiga diciéndole que he estado hasta demasiado acompañado, así que seguramente me vaya a un parque me tumbe en el césped a escuchar música, leer y quizás escribir un poco, darle unas cuantas vueltas a la cabeza, tocarme los huevos.....en fin, saborear el último día en esta ciudad que se te mete en la piel con todo lo bueno y malo que tiene. Por la noche una pequeña celebración, el martes a Londres y el miércoles a Valencia.

Escuchaba una canción de Lluis Llach, creo basada en un famoso poema, que dice algo así como que lo importante no es llegar a una meta sino disfrutar en el camino hacia ella, que incluso es mejor no llegar o siempre estar buscando (Viatge a Itaca). Y ahora a ver que será lo siguiente. Me han escrito un correo para que vaya de voluntario a Etiopía después de Navidad, ¿atrayente no? ¿alguien será tan valiente como para leerse otro blog de las jilipolleces que digo? Al sitio donde me ofrecen ir no hay luz así que nada de blog con historias conmovedoras y neuras varias.

Y lo mejor de estas vivencias son la gente que conoces, la actitud y el corazón de quienes vienen a sitios como este es muy especial y solo por conocerlo y vivirlo vale la pena venir. El olvidarse de uno y entregarse a ayudar a los demás es toda una terapia emocional por la que se recibe mucho mas de lo que se da y, creerme, es mano de santo.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Bodhgaya y Varanasi


Bodhgaya es el pueblo donde Buda, debajo un árbol, consiguió la iluminación que según me han explicado es como tener una paz y felicidad de forma permanente, esa sensación que muy pocas veces, yo al menos, he tenido en la vida. Es un pueblo pequeño lleno de peregrinos budistas, casi todos asiáticos y con diferentes hábitos cada uno que hace de este sea un sitio de un colorido espectacular de monjes con la cabeza rapada que te sonríen claramente, miran con alegría y juntan sus manos e inclinan la cabeza al cruzarse contigo. Hay unos cuantos templos budistas pero el mas importante está junto a el árbol en que Buda se iluminó, este árbol es el undécimo esqueje de aquel árbol original y cuando te acercas al él hay como una extraña sensación de bienestar. Había notado algo similar en una pequeña iglesia en el Camino de Santiago y otra de Valencia y no se definir con exactitud esa sensación. Se podrá pensar que he bebido mucho o que la India y el voluntariado me están afectando pero no. Yo noto algo y aunque no me he planteado el abrir una consulta astrológica para leer el futuro si que esa energía positiva, buen rollo o lo que haya allí me movieron algo en el cuerpo.
Con esa sensación me senté junto al árbol con un grupo de monjes camboyanos y mientras a Olga y Lucía otros monjes les explicaban las maravillas que tiene el budismo por la que hay que ir paso a paso en la vida sin preocuparse por el futuro, a mi, que había pasado una fascinante noche en las literas compartidas de un tren indio junto a una manada de nativos de todos los colores, seguramente me dio algún rayo de iluminación de los que caen por el lugar y me dormí plácidamente junto al árbol de marras mientras a mi alrededor todo eran monjes de naranja y rojo que susurraban algo mientras movían las bolas de un rosario budista.
Conocía Varanasi con el nombre de Benares y era de las imágenes que mas conocía de la India, los crematorios sobre el Ganges, la gente bañándose en el río al que se baja por unas inmensas escalinatas. Es ciudad sagrada para los hindúes y muchos vienen a morir aquí. Aquí también hay algo particular que hace que guarde lo mejor y lo peor de la India. Los niños pidiendo y vendiendo junto a muchos leprosos, lectores de manos, paseos en barca, un tráfico infernal, mas vacas que en ningún lado y rodeado de santones, moribundos que esperan la muerte, lloros y cantos de familiares de los difuntos mientras socarran a su pariente o amigo, buscavidas, grupos practicando yoga, muchos mas turistas que en Calcuta y demasiados perros callejeros se siente que no se conoce la India se no se está en Varanasi. Te levantas a las 5 de la madrugada para pasear en barca por el Ganges y a la salida del sol hay una bruma muy especial que lo envuelve todo, las barcas parecen flotando en la bruma, el río apenas se mueve, sólo se ve con un color vivo las velas que los familiares de los difuntos lanzan para que floten por el río, solo oyes el golpe del remo en el agua y hay una magia especial en un amanecer así.
Luego paseas por los Gaths donde llevan a los difuntos envueltos en mortajas por las que se ve la cara, los mojan en el río, los familiares se rapan el pelo, no acuden las mujeres y en hogueras de 300 kilos de madera, poco a poco queman el cuerpo mientras un señor se encarga de recoger e ir metiendo en los trozos de piernas o cuerpo que se sale de la hoguera. Luego las cenizas al río. Todo un espectáculo como viven la muerte estos indios. A mi no me importaría que me quemaran así.

Eso si, te paras 10 minutos a ver una socarrada humana y en lo que debería ser un sobrecogedor y entrañable momento, se acercan a los occidentales que veían el espectáculo, dos vendedores de postales, niños vendiendo botes de pintura, uno que quería que comiéramos en su restaurante y para finalizar uno de los familiares rapados del que están quemando se acerca a nosotros a ver si vamos a comprar sarees de seda en su tienda. Es que son la hostia.

martes, 1 de diciembre de 2009

Hospitales públicos



Había que llevar a uno de los internos de Prem Dam al hospital para que con unas radiografías, análisis de sangre y un electrocardiograma, un médico estudiara la posibilidad de operar su maltrecha pierna e intentar que volviera a caminar sin cojear. Yo que iba hoy a mi trabajo matutino pensando en una selección de temas musicales para que, como decía ayer, deleitar a mi clientela de la barbería con una variopinta música y sobre todo a dos que están a punto de palmarla dejarlos afeitados, con los pelos de la nariz y orejas bien cortados y habiendo escuchado una selección de música que pacifica su espíritu y que va desde cantos gregorianos, a bossa nova y Billie Holiday para que cuando les llegue la reencarnación en la que tanto creen, les pille preparados, duchados, afeitados y bien pelados pese a que esto se lo hace un menda que les dice cosas en un idioma que no entienden, tiene la piel mas blanca que ellos, les pone en los oídos un aparato que algunos parece no haber visto nunca y escuchar música para ellos incompresible. (tenía que haber fotografiado la cara del mas protestón de todo Perm Dam cuando cambie de una dulce melodía de saxo de Stan Getz a los Sex Pistols).

Así que nada de jilipolleces con la música y esta vez con Aude, una encantadora voluntaria francesa de Burdeos, hemos cogido a este indio de nombre complicadísimo y rosto impasible que parece Buster Keaton en indio y que tampoco entenderá como dos occidentales se preocupan de que se le opere para que vuelva a andar y pueda tener mas posibilidades en su vida y lo hemos llevado a un hospital público donde he vivido una mañana espeluznante. Dios mío que horror de sitio. Empezando por los servicios mas guarros de toda India (que ya es decir) llenos de vendas ensangrentadas y lavabos atascados que rezumaban ya imagináis que, muchedumbres haciendo colas para ser atendidos, gritos, lloros, empujones, ambulancia descargando a gente agonizando, pasillos llenos de enfermos en camilla en el suelo con cadáveres al lado y ratas cruzando por delante de todos nosotros, un ruido infernal, una cantidad de suciedad difícil de describir, todo abandonado, sin higiene, decrépito, en fin....Después de cerca dos horas (dos horas de verdad) dando vueltas por el centro para encontrar donde estaba el médico que al teníamos que convencer para que operara de forma gratuita, este nos ha atendido en un cochambroso y estrecho cuarto con otro médico enfrente de él que atendía a un matrimonio que estaban hombro con conmigo y que la señora india sentada en su taburete tenía que enseñar a su médico y prácticamente a todos nosotros su impresionante herida que iba desde la rodilla a medio muslo. Creo que me costará quejarme en un futuro de la sanidad pública española......Bueno, operará a nuestro B.K. y dice que tiene muchas posibilidades de volver a andar sin cojera, será con anestesia general y tres noches de hospital, sólo hay que pagar los medicamentos de la operación que son unas 1200 rupias (algo más de 17 Euros).
Si me reencarno quiero ser médico en un hospital como este.

Al salir hemos a comprar medicamentos para paliar el azúcar alto que tenia nuestro Buster Keaton y Aude y yo nos reíamos de lo mal que nos ha sabido que en farmacia al lado del hospital hubiera un cartel que decía que ellos no regateaban en el precio de los medicamentos. Te metes en la vida india y te viene alguien con costumbres occidentales y te jode la mañana

Y esta noche con dos voluntarias Olga y Lucía a Varanasi y Nepal.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Música


Hay mañanas en las sin saber porque te levantas quemado y hastiado de muchas cosas, no se si será que Jupiter se alinea con Saturno, que me hace falta de nuevo aire fresco o que levantarse con este ánimo sirve para apreciar cuando una mañana es buena. Se que debo dar gracias de estar vivo y sano, que no me ha atropellado aún ningún taxi, etc. pero seguro que a muchos os pasan cosas similares. Te quemas.

El caso es que hoy en Prem Dam buscaba una forma de que la mañana no se me hiciera dura y sobre todo no transmitir ese mal estar a todos los que me rodean, aquí hemos venido a dar cosas positivas, nada de malos rollos. Como lo de no ir trabajar es lo último, he decidido ir y recurrir a la música que tanto me ayuda a estar bien y a que no se me hagan pesadas algunas cosas.

Así que después de lavar la ropa de los internos, en vez de abrir mi barbería (que ya he ampliado el negocio a cortado de uñas y de pelos de orejas y nariz) que tan bien me sirve para comunicarme con ellos y hacer algo positivo, por el día de hoy he transferido mis útiles de trabajo a americanos y japos (no hay españoles últimamente) y allá que he ido hacia la parte de jardín donde esta la peña con la música de mi móvil y auriculares puestos y menuda atracción. Al verme primero me hacían el gesto de que hoy les tocaba afeitado y yo les señala a los voluntarios afeitadores y luego por gestos me preguntaban que llevaba en mis oídos. Me acercaba a ellos, me quitaba un auricular y se lo ponía en su peluda y roñosa oreja y al poco tenía una cola igual que la que tenía cuando los afeitaba.

Algunos se quedaban como en trance escuchando música, otros arrancaban a bailar y había quien se ponía melancólico y hasta se le humedecían los ojos a algunos.
Hoy los Beatles, Mozart, Pink Floyd, Los Panchos, David Bowie, Sabina, Serrat, Queen, Miles Davis, Coldplay, Radiohead, Astrud Gilberto..... Han hecho un poco mas felices a esta panda de indios desheredados y a mi me han arreglado el día.

Estoy pesando en incorporar al servicio de barbería música a petición.

sábado, 28 de noviembre de 2009

Engaños


El tiempo va pasando y uno hasta empieza a ver lejana España y sus costumbres, ya es mes y medio aquí. Te adaptas a esta vida como tus instintos te permiten y día a día ves como naturales muchas cosas que en nuestra cultura serían inauditas. Aún sigue costándome el aceptar que algunos intocables su arrodillen ante mi para tocar mis pies creyendo que soy de una casta superior por mi aspecto occidental o el montar en un rickshaw (carros de transporte de personas empujados por hombres) donde un hombre menudo, con un gran turbante en la cabeza y un minúsculo doti (esos taparrabos que llevan algunos indios) me arrastra descalzo por el asfalto. Me parece algo humillante, pero bueno, ¿de que sino viviría este hombre? Esta cultura es así, aquí hay millones de personas viviendo muchos siglos con la resignación de haber nacido en una casta baja y sin ningún afán por cambiar su situación y esto no puede cambiarse en un plis-plas. Ponemos minúsculos granos de arena para hacer un mundo mejor, mas igualitario, para dar un poco de alegría y cariño en pequeños momentos a estas personas y eso es todo.

Eso si, el creerse que eres la hostia porque vienes aquí a echar una mano es un error en que es demasiado fácil caer. Comiendo anteayer en uno de esos puesto de comida callejera que tanto me gustan y que en todas partes recomiendan que se debe nunca comer allí, una turista española nos decía lo valientes que éramos los que nos implicamos varios meses trabajando aquí. Me parece más valiente ese padre de familia que, con uno solo sueldo, varios hijos, hipoteca, letras de coche, mas de 40 años, etc. planta cara ante una injusticia de su jefe y esa actitud puede costarle su puesto de trabajo y como está el panorama por España con esto del trabajo...... Si hiciéremos un listado de valientes no somos tanto como parece la panda de piraos que andamos metidos en esta aventura.

Y no podemos confiarnos con la vida en India. Aquí deporte nacional es el cricket pero le sigue de cerca el engañar a occidentales (el tercero es el tocarle el culo a las occidentales en las habituales aglomeraciones). El sentirte veterano y creer que todo lo tienes controlado es un error. Ayer por la tarde fui con Inés de mis entretelas a visitar un templo hinduista dedicado a la diosa Kali y a nosotros dos, que tan listos y veteranos nos creíamos, un tipo que decía ser un sacerdote hindú y que nos abordo al entrar al templo, nos engaño para sacarnos unos cuantas rupias de una forma tonta e infantil. Aún estamos riéndonos de lo jilipollas que hemos sido.

No está bien empleados por listos. A ver si espabilamos

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Rumsiki y Michel Jackson


Gracie es una joven y guapa voluntaria americana de Oregon y que hará un mes se encontró tirado en la calle medio muerto a Rumsiki, lo había atropellado primero un autobús que dejó con el tobillo derecho triturado y cojo para siempre y luego le pasó por encima un coche que le rompió y dejó inútil para siempre el codo y hombro derecho. Nadie le atendía, sabían que era uno de los parias de la calle, sin dinero ni familia, de los que todos los días mueren por desnutrición, atropellados o en peleas callejeras. El que pasara por allí alguien con los huevos que tiene Gracie como para cargarlo al brazo, parar un taxi, pelearse con el taxista que no quería que se le manchara el taxi de sangre, disputara el sobreprecio que quería cobrarle, lo llevara al hospital, luego a Prem Dam con las Hnas. de la Caridad, etc., en fin, le salvó el pellejo al chaval. Según quien quiera interpretar este caso ha tenido mucha suerte o Dios le ha ayudado o no se, ambas cosas.

Rumsiki es musulmán dice tener 20 años aunque no aparenta mas de 15 y había abandonado la cercana, miserable y rural Bangladesh para venir a Calcuta ya que con tanta gente que hay por aquí siempre podría arañar de aquí y allá algo de comida para ir tirando. Dormía y vivía en la calle y se las apañaba para sobrevivir.
A Rumsiki lo conozco desde que llego a Prem Dam, es tímido, huidizo y poco dado a las bromas del resto de internos y de voluntarios y tiende a aislarse. Me sonreía cuando me veía y le decía algo, no sabía su historia. Gracie me contaba que a raíz del accidente tiene, por llamarlo de alguna forma, un bloqueo emocional y esta medio en trance, se une a esto que habla un dialecto de Bangladesh y le es costoso hablar en Bengali o Indi, no tiene a nadie. Vamos, uno de los desheredados de la vida.

Esta mañana cuando en Prem Dam iba con mi kit de barbería afeitar y cortar el pelo de cejas y orejas (es increible el pelo que tienen en las orejas estos indios) a los presumidos de mi clientes, me venia a buscar Gracie para pedirme que le acompañara a llevar a Rumsiki a hacer unas pruebas a un clínica. No suele responder a instrucciones de mujeres por la educación machista que hay por aquí y una figura masculina le inspira, según Gracie, respeto por la falta de figura paterna y bueno, allá que nos hemos ido los tres.

Rumsiki primero desconfiaba de donde íbamos y he tenido que sacarlo medio a la fuerza para llevarlo a una clínica mas que cutre que para dar un toque mas sórdido tenía en la sala de espera una inmensa foto de Silveter Stallone de boxeador en una de las muchas entregas de Rocky. Rumsiki iba todo serio en el taxi sin querer responder a lo que Gracie le decía (ella habla un poco de Bengali), sólo hacia un poco de caso cuando se lo preguntaba yo en la traducción que me hacia, vamos hablábamos con un muro que devolvía miradas de desconfianza (y eso que ella le había salvado la vida) y gestos de miedo y con esa mirada que algunos nos decican que parecen decir "con lo de puta madre que se vive en tu país, que coño haces tu aquí?". Para dar mas ambiente a la experiencia al poco de empezar el electrocardiográma le dice algo el enfermero que no entendemos y de repente se quita los diodos (con lo que me había costado convencerlo para que se tumbara en la camilla y se pusiera lo roñosos diodos) e intenta salir corriendo. El enfermero le había querido gastar una broma y le había dicho que se prepara que le iban a amputar la pierna.

Hemos estado allí unas cinco horas, de sala en sala, lo hemos llevado a que comiera algo y seguía estando muy cerrado pero el caso es que cuando me miraba parecía que quería decirme algo y no sabía como. A última hora en la sala de espera, después de haber intentado de mil formas romper este bloqueo que tenímos con Rumsiki y ya dándolo por imposible, estaba hablando de música con Gracie y como un poco payaso soy me pongo en la cabeza esa braga gay que llevo en la mochila, las gafas de sol y empiezo a tararear "Thiller" de Michel Jackson y a mover la mano como los raperos americanos y ahí conseguimos llegar al alma de Rumsiki arrancándole una sonrisa impresionante.

Las fotos en el taxi de vuelta de Gracie, un servidor y Rumsiki con mi braga en la cabeza, mis gafas de sol puestas, una sonrisa de oreja a oreja e imitando a Michel Jackson no tienen desperdicio.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Lagrimones

Cuando un voluntario trabaja su último día en Mother's House todos los voluntarios y algunas "sisters" le cantamos una pegadiza canción de despedida con una letra en la que se le dan las gracias por su trabajo, se le dice que se le quiere y que se le echará de menos. A la mayoría le saltan las lágrimas cuando en ese momento se le rodea y los voluntarios con los que ha estado trabajando le cantan y aplauden, salen los intensos momentos que se viven con los enfermos y niños de los centros de trabajo y cercana relación que se tiene con los voluntarios que hemos venido a este agujero del mundo. Hasta los japos y coreanos que tan fríos que parace y que realmente no lo son, cogen unos sofocos de llanto impresionantes que muchos latinos quisieran.
Por la tarde/noche te ves con aquellos con los que han tenido una relación mas cercana y salen otros sentimientos y ocasionalmente se dicen y escriben cosas aún mas intensas , incluso siguiendo lo que tradicionalmente hacen los indios con sus hijos, se regalan pulseras o colgantes en los que hay una pequeña cápsula de plata y dentro de ella, sellado con cera, se escriben unas palabras para esa persona que nunca deberá abrir para leerla y que siempre deberá llevar encima.
Uno ya se ha convertido en una especie de veterano, en algo mas de un mes que llevo por aquí ya sólo hay dos españoles que estaban aquí cuando llegue a mediados de Octubre y de todos los voluntarios habrán unos 10 mas veteranos que un servidor. Todas las semanas vivo directamente unas cinco despedidas.
Ya escribiré por los que ahora están y me han llegado al corazón, estas palabras que sean para los que se han ido y ha saltado algún que otro lagrimon.
Alberto, Mónica, Marta, Lisa, Jordi, Justine, Emerit, Azahara, Mirella, Anabel, Roberto, Josefina la urugaya y Josefina la chilena, Andrés, Peter, Simona, Isabel, Julio, Vanesa, Silvia, Pera, Elvira, Luis, Ares, Joan, Steve y Thomas.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Wish you were here

Las islas Andaman son un paraíso al que no ha llegado el turismo occidental de lujos y grandes hoteles, te alojas en chozas básicas junto al mar, cortan la luz frecuentemente, Internet funciona lento y mal, todo baratísimo, paseas por playas tropicales desérticas de arena blanca, agua cristalina y vegetación que llega al agua, alquilas una pequeña moto y en media hora recorres la pequeña isla de Havelock a la que tuvimos que llegar desde la isla principal después de dos horas y media de barco, hace calor, llueve mucho, la vegatación es exuberante, los pocos occidentales que hay son casi todos jóvenes israelíes, los nativos son muchos mas cariñosos que en Calcuta.......un sitio sensacional para perderse y olvidarse de muchas cosas, pero...
Echaba de menos Calcuta, cuando esta tarde ibamos en el taxi del aeropuerto al hotel estaba muy contento de volver estar en "mi ciudad" con que cada vez mas me gusta pese a la largísima lista de inconvenientes que ya he contado tiene. Me he alegrado mucho de volver a ver a los voluntarios, sus abrazos y saludos afectuosos, la cena que han organizado. Mañana estoy deseando volver Daya Dan para ver a mis alumnos ciegos Thomas y Francis, a las prácticas de batería con Enoy, de teclado con Bernad, el hablarle y tocar para que sienta a alguien a su lado Obinoy.....y Prem Dam con su "disco dancer"........

Ahora tengo el sensación de que las Andaman formará parte de está vivencia India con la choza de caña junto al mar, dormirme cerca del mar mirando el ventilador del techo y cubierto por una inmensa mosquitera, incluso la serpiente que una mañana me esperaba detrás del sucio espejito del baño a la altura de mis ojos, el pescado a la brasa de las cenas, algún que otro exceso etílico con Inés y compañía, las noches estrelladas, los ratos en la playa, la buena amistad con José, Javi, Yoli, Jorge, Omar, Rhiannon, Limor y Erez, el buceo en los arrecifes de coral con bancos de barracudas y la adrenalina de ser zona de tiburones y sobre todo ese pequeño mordisco que a veces te dan en el corazón el recuerdo de personas que se te metieron dentro y que tuve poco antes de dormirme la última noche cuando se me puso un nudo en la garganta al empezar a oír en la cabaña de los israelis de al lado la canción "Wish you were here" (Ojalá estuvieras aquí).

martes, 10 de noviembre de 2009

We've a break

En las fotos se ve una paradisiaca playa con la arena blanca, agua transparente, palmeras que llegan hasta la orilla, tías buenísimas en biquini nadando, jugando con una pelotita y tomándose un aparatosa bebida con una pajita tumbadas en la playa y como creemos que el coger un poco de distancia del día a día esta ciudad y de este voluntariado les vendrá bien a los calcuteños para descansar de nosotros allá que nos vamos.
Pero queremos intentar agobiar más si cabe a los indios con nuestra presencia y comportamiento, así que mañana Inés con la guitarra acústica que se ha comprado, servidor con la cutre flauta que saca sonidos de saxo y clarinete que compré por poco mas de un euro y Jordi con mi gorra azul de kukusumusu que le dejo para pedir dinero, nos vamos a tocarles las narices a los indios de estas playas con nuestra música, pidiéndoles incesantemente dinero por tocar para ellos, molestándoles comiendo con cuchara y tenedor y como con la mano como ellos, irritándolos cuando alquilemos una moto con sidecar para recorrer la isla y no tocando incesantemente el pito y quizás los rematemos cuando utilicemos papel higiénico y tiremos agua al baño después de utilizarlo.
Y si no conseguimos estresar (se escribe así?) a los indios, seguro retomaremos fuerzas con un libro, una libreta para escribir jilipolleces como las que estáis leyendo, la música que tanto ayuda, la buena compañía de estos bandarras, las playas, las cabañas al lado de la playa, el taparrabos de bañador que me he comprado por 35 rupias (0,50 cts de euro), etc.
Cuando hace dos semanas nos fuímos a Darjeeling (maravilla de sitio entre Nepal, Bhutan y China en las estribaciones del Himalaya) echábamos de menos Calcuta y nuestro trabajo de voluntarios. Puede que el lugar físico de la felicidad no está en lo que las agencias de viajes dicen es el paraíso.

Aunque nos vamos poco tiempo me he despedido de mis entrañables residentes de Prem Dam que son capaces de entender que mañana no iré, me decían que quien los iba a afeitar, a ayudarlas a darles sus paseos, a bañarlos, etc. Obelit me ha hecho una bonita pulsera de hilo blanca y negra, 'disco dancer' me ha cantado y bailado en indio, Binoy me ha abrazado y se le han humedecido lo ojos......he ido a buscar a Rama a la "small room" (habitación de 7 camas donde están los más jodidos) y un worker (trabajadores contratados) me ha señalado el último cadáver amortajado. He abierto la sábana de la mortaja para verle y acariciarle la cara tan calavérica por última vez.

En Daya Dan no hay ningún niño con la cabeza bien como para entender que no iré al día siguiente.